El pasado domingo día 10, mi hija Belén hizo la comunión. Los días previos han sido un ir de allá para acá preparándolo todo para que ese día fuera perfecto. Muchas cosas, y mucho jaleo, y luego el día pasa rápido, casi sin notarlo, al menos a mi me lo ha parecido, y a ella más aún, que hubiera querido que estuviesemos celebrándolo al menos dos días más. Este canastillo que traigo hoy, se lo preparé para la procesión del Corpus que fue también el domingo, para que llevara los pétalos de flores que van tirando las niñas de comunión en esta procesión.. Nunca me había encontrado en la necesidad de preparar un canastillo para estos menesteres y no sabía como meterle mano. Compré el canasto en los chinos y fui a mi mercería de confianza, y la señora me fue ayudando a elegir lo que necesitaba y lo que mejor le iba. Al final, ha quedado bastante bien, o al menos a mi me lo parece. Lo que ocurre es que esto son cosas que sirven para un ratito, se guardan y nos olvidamos que existen, a no ser que lo prestes o lo regales a alguien( bueno, si no tienes en casa mucho sitio para guardar, cada vez que vas buscando algo aparecen este tipo de cosas, que estan ocupando sitio y que ya no sabes a veces donde colocarlas).